El blockchain contra el cambio climático

Blockchain también contribuye en el proyecto Europeo para un continente neutro en emisiones para 2050 (EU Green Deal)

Objetivos Europeos para 2025: El Pacto Verde

En 2019 se publicaba por la Comisión Europea el Pacto Verde, presentado por Ursula Von Der Leyen como presidenta. Este plan enumera 50 acciones concretas para combatir el cambio climático, un objetivo de gran relevancia en la estrategia europea para conseguir un continente neutro en el año 2050. Este pacto, conocido como “EU Green Deal” busca una economía limpia, con cero emisiones y proteger nuestro hábitat natural, contribuyendo con ello a una mejora en el bienestar público, una conciencia empresarial con el medio ambiente y que Europa se transforme en un referente en la acción contra el cambio climático.

Para conseguir el cumplimiento de este objetivo, Europa propone trabajar en una energía limpia, industria sostenible, renovación y construcción eficiente, movilidad sostenible, biodiversidad, reducción de los pesticidas y el fin de la contaminación. Este 27 de noviembre de 2020 se subrayaba esta iniciativa para los próximos 5 años presentándose ante la comisión europea las 6 prioridades que deben abarcar este periodo:

  • Lucha contra el cambio climático con el objetivo de ser el primer continente neutro
  • Una economía que trabaje para las personas y funcione para poner en marcha proyectos sociales y sea un impulso para la prosperidad
  • Una Europa para la era digital, que empodere a las personas e impulse las tecnologías
  • Promover un modo de vida europeo y construir una UE con igualdad de oportunidades
  • Una Europa más fuerte en el mundo que sea un líder global
  • Un impulso a la democracia, protegiéndola y fortaleciéndola

Blockchain, uno de los nuevos protagonistas para combatir el cambio climático

Frente a esta situación y a estos objetivos, que suponen rebajar las emisiones de CO2 en un 50% para 2030, la comisión europea ha calculado que debe invertir 230.000 millones de euros anuales adicionales y promover una colaboración del sector público y privado.

Para abarcar este objetivo, Europa debe potenciar la innovación y la investigación en los territorios, en el tejido empresarial y en las industrias, que permitan reducir las emisiones, el riesgo de desastres naturales y el impacto de la contaminación en la salud pública. Uno de los últimos informes de la ITU/ONU detalla cómo las tecnologías de vanguardia como la monitorización del clima, la calidad del aire y los recursos hídricos, Inteligencia Artificial y el Blockchain pueden contribuir en este proceso de batalla contra el cambio climático.

En este informe, llamado Frontier Technologies to Protect the Environment and Tackle Climate Change la ITU crea un grupo de trabajo enfocado en la eficiencia medioambiental para la Inteligencia Artificial y otras tecnologías emergentes (FG-AI4EE) dedicada al estudio de necesidades de normalización de tecnologías para contribuir a estos objetivos. En este informe se reconoce como la tecnología Blockchain ha sido una de las grandes olvidadas hasta la fecha en el camino hacia la lucha contra el cambio climático y cómo esta puede tener un papel clave en él a través de un uso optimizado en cuanto a uso de recursos e innovador, para aportar en este proceso de mejora.

El blockchain se suele asociar con criptomonedas como el bitcoin pero esta tecnología innovadora tiene mucho más potencial que este. Sus orígenes se sitúan en 1991  cuando se realizó el primer proceso basado en cadenas de bloques protegidos criptográficamente por Stuart Haber y W. Scott Stornetta. Su popularidad mediática en cambio empezó en 2008, cuando las criptomonedas estaban en el punto de mira social y actualmente su utilización se basa principalmente para proteger y certificar tránsito de datos de manera oficial y segura, luchando contra la falsificación y la protección de datos.

Esta tecnología se centra en la descentralización de la información de cualquier proceso como puede ser una gestión bancaria o bien una monitorización de datos de dispositivos IoT. El blockchain es una forma de estructurar los datos, agrupándolos en bloques o conjuntos a los que se les añaden metainformaciones relacionadas con otros bloques anteriores en línea temporal relacionados del proceso. En cada bloque se almacena:

  • Cantidad de registros en el bloque y transacciones relacionadas
  • Información referente a ese bloque
  • Vinculación con el bloque anterior y el siguiente
  • Una huella digital del bloque

A través de técnicas criptográficas, estos bloques se cifran y forman una cadena cifrada de información y solo podrían ser alterados modificando todos los bloques.

Se pronostica que el blockchain dispone de un gran potencial para hacer crecer el PIB mundial en 1,76 billones de dólares en 2030 según “Time for Trust: The trillion-dolar reasons to rethink blockchain, documento de PwC dedicado a esta tecnología.

3 proyectos de Blockchain para combatir el cambio climático

HOPU: Desde esta PYME española, dedicada a la monitorización y visualización de datos de calidad del aire a través de dispositivos IoT, se está implantando el uso del blockchain para la certificación de la calidad de los datos  y la protección de las medidas en los diferentes entornos monitorizados. En concreto, HOPU está implantando el blockchain para la monitorización de la calidad del aire en industria, donde deben cumplirse estrictas regulaciones que protejan la salud de los trabajadores y la calidad del aire de las zonas colindantes a estas fábricas. Gracias a la Blockchers, un proyecto que trabaja promocionando el uso de tecnologías DLT (Distributed Ledger Technologies) en PYMES europeas, HOPU está ya ejecutando su primer piloto en industria, en la fábrica de plásticos Lisanplast, que busca garantizar que el entorno de trabajo sea apto para los empleados y así como reducir el impacto de esta empresa en el entorno, de acuerdo con el Pacto Verde Europeo. HOPU está utilizando la red B Besu Alastria, regulada y compatible con la red europea. De este modo, se verifica el cumplimiento de normativas en el espacio de trabajo, se ofrece un cálculo de las emisiones totales y todo ello en una interfaz accesible e intuitiva para acceder a los datos en tiempo real y en histórico.

PlanetWatch Esta startup francesa está desarrollando un sistema blockchain para monitorizar la calidad del aire aprovechando el potencial de las comunidades. Según afirma esta PYME, los esfuerzos en monitorizar la calidad del aire no son suficientes hasta la fecha e incitan a los ciudadanos a ser partícipes en este proceso. Este proyecto se basa en incentivar a las personas a adquirir sensores de calidad del aire de bajo coste, instalarlos en sus hogares, sitios de trabajo o incluso llevarlos consigo y registrar los datos en una cadena blockchain. A través de esta red, PlanetWatch pondrá los datos abiertos a disposición de científicos y gobiernos para que puedan combatir el cambio climático y premiará a los usuarios por ayudar en este proceso. Cuando un usuario adquiere uno de sus dispositivos de bajo coste y lo activa para monitorizar datos adquiere Planet Tokens, fichas de utilidad emitidas en la cadena de bloque de Algorand.  Estos tokens pueden canjearse por Earth Credits, que se traducen a euros y permiten adquirir nuevos productos y servicios en Planet Watch.

“Patio Inteligente. Medioambiente seguro”, proyecto para Toliatti: Esta ciudad rusa de más de 700.000 habitantes tiene una gran relevancia industrial y por lo tanto requiere un gran control medioambiental. Toliatti ha implantado una red de monitorización medioambiental, instalados en zonas de recreo y juegos infantiles ya que las nuevas generaciones son un sector clave a proteger en este proceso. Este proyecto ha sido realizado por la empresa Airalab utilizando los sensores de Libelium. En este proyecto, la cadena de bloques se ha utilizado con el objetivo de un almacenamiento de los datos recogidos seguro, verificado y que no puede alterarse, buscando garantizar que las autoridades y los ciudadanos reciban una información objetiva y transparente, que realmente muestra el estado medioambiental del territorio. Por otro lado, este proyecto usa el blockchain para su marketplace, que permite a cualquier persona adquirir datos sin intermediación. Solo hay que enviar una solicitud de información a través de la plataforma de Smart City disponible y automáticamente se genera un contrato inteligente para que el sensor concreto lleve a cabo la medición solicitada y le facilite los datos con su correspondiente certificado de calidad.

Referencias:

Más información:

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